lo que me mira / FRANCISCO GESTAL.
15.OCT.- 27.NOV.2021

Aún no había leído que Frank Hessel le descubría a su amigo Walter Benjamin, en El regreso del flaneûr, que “sólo vemos lo que nos mira”, pero recuerdo que siempre, de cualquier paseo por el campo o por la ciudad, de cada viaje, volvíamos a casa, además de con un montón de fotografías y papeles, con una abundante cosecha de hallazgos sorprendentes: pequeñas maderas o piedras de formas extrañas y bellos colores, semillas en distintos procesos de transformación, alambres desechados tan hermosos como delicados dibujos, sugerentes hierros abandonados o aperos quebrados en las labores agrícolas de otras épocas. Y de las marchas por costas y ríos atesorábamos, además de conchas y más piedras, pulidas maderas de deriva que imaginábamos como diminutos pecios, restos de naufragios de desconocidas vidas ajenas. 

 

Esta cosecha de recuerdos, valorada como un tesoro singular, iba incorporándose al ajuar doméstico sobre la repleta mesa de trabajo y casi siempre en el poco espacio que quedaba en las estanterías, delante de los libros. El tiempo acababa con algunos de ellos, pero establecía inesperadas conexiones entre otros convirtiendo a los supervivientes en una selecta colección de exvotos ligados a nuestras devociones particulares y a nuestros sueños. 

 

Aún no conocía El libro del desasosiego de Fernando Pessoa ni su feliz expresión que sostiene con la luminosa claridad de la poesía que “ver es haber visto”, pero en los museos arqueológicos me extasiaba ante la belleza que desprendían las vitrinas con restos de ajuares, pobres o ricos, y esa misma emoción he sentido al descubrir la obra de artistas que para sus creaciones han recurrido al humilde objeto encontrado o a los materiales desechados. Porque en ellos veía que tiene razón Joan Brossa cuando afirma que “el secreto consiste, sólo, en saber mirar."

 

La convivencia con esos pecios y mi admiración y contacto durante décadas con el mundo artístico fue propiciando una mirada creativa que me indujo a combinarlos, a buscarles un soporte, a intentar darles una nueva expresión, otro significado, una nueva vida. Considero que el privilegio de disfrutar de lo que tenemos a la vista es consecuencia de un paciente ejercicio de aprendizaje para mirar hasta conseguir “llegar a ver”.  Con esa intención se han ido gestando las obras agrupadas en lo que me mira, exposición de la galería La Lonja 39/41 en la que presento collages, fotografías, ensamblajes y esculturas con parte de lo que he visto a lo largo del tiempo, con algo de lo que me ha mirado. 

 

Después de toda una vida de curiosidad con la intención de aprender a mirar construyo un mundo tratando de entender lo que me mira.

 

Francisco Gestal

 

C/ BERATÚA 39/41
LOGROÑO LA RIOJA

MIÉR.-VIER.19H-21H
SÁB.11.30H-13.30H