"Pero escribí: tuve esa rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entero entre las manos – ¡qué ilusión
más perfecta! como un Cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria -,."
Enrique Lihn. Porque escribí estoy vivo .
Lihn está formada por una colección de obras que redundan en el propio lenguaje pictórico y funcionan como concepto infinito.
Esta colección de piezas experimentan con el spray, el collage, mezcla el objeto cuadro con imágenes fotográficas o combinadas con elementos manipulados de esencia póvera. Pinturas que trabajan la ausencia de profundidad, la atmósfera, los volúmenes, la superposición de planos y el inacabado.
Conceptualmente se estructura desde la obra del escritor chileno Enrique Lihn, en torno a la investigación que este poeta junto con otros de su generación; Nicanor Parra o Roberto Bolaño (en su poesía), mantuvieron con el término -antipoesía-. Una exposición compuesta por obras que reflexionan sobre la contradicción como esencia del ser humano, el amor/odio; ni contigo ni sin ti.
LIHN, la exposición, es una metáfora de la lucha que mantiene la vanguardia con su historia y viceversa. Una historia sin fin que así como el amor, el odio, la muerte o la vida, se han convertido en materias universales y atemporales.
Pablo Merchante
Fotos: Carmelo Argaiz